Bankman-Fried se disculpa con los empleados de FTX y detalla el apalancamiento en una carta interna

El ex CEO de FTX no hizo referencia sobre la malversación de fondos de los clientes ni otras revelaciones de la empresa que se conocieron recientemente.

AccessTimeIconNov 23, 2022 at 4:55 p.m. UTC

Nikhilesh De is CoinDesk's managing editor for global policy and regulation. He owns marginal amounts of bitcoin and ether.

El fundador y ex CEO de FTX, Sam Bankman-Fried, escribió en una nueva carta para los empleados de su empresa que “se congeló ante la presión” mientras su compañía colapsaba.

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En la carta, compartida internamente en la plataforma Slack de FTX y a la que CoinDesk pudo acceder, Bankman-Fried dijo que “se sentía profundamente apenado por lo que sucedió” y lo que eso significó para los empleados de la empresa. Sin embargo, no abordó las acusaciones que dicen que FTX desvió fondos de los clientes y de la compañía  para impulsar Alameda Research, también propiedad de Bankman-Fried. Estas revelaciones incluyeron temas como que Alameda tenía una exención del proceso de liquidación normal de FTX o que Alameda había prestado fondos a ejecutivos de FTX, incluido él mismo.

“Yo no quería que nada de esto sucediera y daría lo que fuera para poder volver atrás y hacer las cosas de nuevo. Ustedes son mi familia”, dijo. “Perdí eso, y nuestro antiguo hogar ahora es un depósito de monitores vacío. Cuando me doy vuelta, no queda nadie con quien hablar”.

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“Me congelé ante la presión, las filtraciones y [la carta de intención de compra de FTX] por parte de Binance y no dije nada”, escribió.

Bankman-Fried abandonó su puesto de CEO de FTX el 11 de noviembre, justo antes de que su empresa se declarara en quiebra. El nuevo CEO, John Ray III, aseguró que Bankman-Fried no es actualmente un empleado de la firma luego de que tuiteara varios hilos y hablara con un periodista sobre la compañía. La carta del martes para los empleados de FTX fue publicada por un trabajador actual, dado que Bankman-Fried ya no tiene acceso al Slack de la empresa.

Según Bankman-Fried, FTX poseía alrededor de US$60.000 millones en garantía y US$2000 millones en pasivos esta primavera, pero la caída del mercado hizo que el valor de la garantía se redujera a la mitad.

El “agotamiento” del crédito en la industria hizo que la garantía de FTX valiera alrededor de US$25.000 millones, pero que la medida de sus pasivos aumentara a US$8000 millones.

Otra caída en noviembre “condujo a una nueva reducción del valor de la garantía en torno al 50% en un corto período de tiempo”, que Bankman-Fried valoró en US$17.000 millones en ese momento.

La corrida bancaria, causada por lo que Bankman-Fried calificó como “ataques” en noviembre, redujo otros US$8000 millones en la garantía, aseguró.

“Mientras nosotros reuníamos todo de manera frenética, se hizo evidente que la posición era mayor de lo que mostraba el administrador/usuario, debido a los antiguos depósitos fiduciarios previos a que FTX tuviera cuentas bancarias”, afirmó.

“No me di cuenta del alcance total de la posición de margen ni tampoco de la magnitud del riesgo que suponía una caída hipercorrelacionada”, agregó.

“Los préstamos y las ventas secundarias generalmente se utilizaban para reinvertir en el negocio —incluyendo la compra de Binance— y no para grandes cantidades de consumo personal”, agregó.

Bankman-Fried no hizo referencia al tema de que se enviaron fondos de clientes de FTX a Alameda, un asunto que surgió nuevamente durante la primera audiencia por quiebra del martes.

James Bromley, de Sullivan & Cromwell, quien presentó el estado actual de FTX en la audiencia en Delaware, dijo que “parecería que una importante cantidad de fondos fueron transferidos” a Alameda desde otras empresas bajo el mando de FTX, y que una parte de esos fondos fueron invertidos en criptomonedas y empresas de tecnología.

“También hubo importantes cantidades de dinero que se gastaron en cosas que no tenían que ver con el negocio. Por ejemplo, uno de los deudores de Estados Unidos es una entidad operada que gastó casi US$300 millones en propiedades en las Bahamas”, afirmó Bromley. “Según investigaciones preliminares, la mayoría de esas compras de propiedades [estaban] relacionadas con viviendas y casas de veraneo que utilizaban los altos ejecutivos”.

Aun así, el documento permite conocer la forma de pensar de Bankman-Fried, incluyendo su aparente creencia de que no debería haber presentado el Chapter 11 de la ley de quiebras, algo que le había dicho por primera vez a un periodista de Vox la semana pasada.

FTX se declaró en quiebra debido a “una extrema cantidad de presión coordinada” que Bankman-Fried dijo que aceptó “de mala gana”.

“Quizás todavía haya una forma de salvar a la empresa”, escribió en la carta del martes. “Creo que hay miles de millones de dólares de interés genuino de nuevos inversores que podrían utilizarse para recuperar a los clientes. Pero no puedo prometer que sucederá porque no depende de mí”.

Danny Nelson colaboró con el informe.

Este artículo fue traducido por Natalia Paulovsky.


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